Los investigadores del ataque a la vicepresidenta Cristina Kirchner volvieron este miércoles a la casa donde vivía Fernando Sabag Montiel y su novia Brenda Uliarte, detenidos y acusados por el intento de asesinato de la ex jefa de Estado. El procedimiento fue pedido por el fiscal Carlos Rívolo a la jueza María Eugenia Capuchetti. Quieren saber si en el lugar puede haber algún otro elemento de interés para la causa que no había sido detectado en las primeras horas posteriores al hecho.
Fue en la casa de Montiel en San Martín donde se encontraron las dos cajas de 100 balas calibre 9 milímetros que quedaron secuestradas en la causa y forman parte de la imputación en su contra.
Entre las medidas dispuestas, la jueza también ordenó inspeccionar los autos que eran propiedad de Sabag Montiel. “Están estado de abandono”, dijeron fuentes judiciales. Se trata de Chevrolet Prisma, que es el que Sabag Montiel explotaba como chofer; y un Peugeot 207 Compact, quedó tirado en la esquina de las calles Elpidio González y Concordia.
Sabag Montiel permanece detenido y no tiene a ningún familiar o amigo que lo visite. De hecho está vestido con la misma ropa que tenía puesta la noche del jueves pasado, cuando fue apresado por militantes que rodeaban a Cristina Kirchner. Tiene un ojo morado, porque le pegaron una trompada cuando lo detuvieron al tratar de huir del lugar.

