El gobierno estadounidense decidió este jueves reforzar el control sobre su frontera con México, pero al mismo tiempo anunció nuevas vías de ingreso para que ciudadanos procedentes de Venezuela, Cuba, Nicaragua y Haití puedan acceder en forma legal.
Para ello, deberán demostrar lazos o arraigo con Estados Unidos, a través de un patrocinante -ya residente- que certifique que el recién llegado cuenta con los medios de vida o el apoyo local necesario para subsistir.
«Hasta 30.000 personas al mes de estos cuatro países, que tengan un patrocinador que reúna los requisitos y superen los controles de antecedentes, podrán venir a Estados Unidos por un periodo de dos años y recibir autorización para trabajar», señalaron fuentes del gobierno de Estados Unidos.
De todas formas, este programa se pondría en marcha en junio próximo, si es que el Tribunal Supremo decide levantar el denominado «Título 42», implementado durante el gobierno de Donald Trump, y que permite a las autoridades migratorias deportar de inmediato a los extranjeros que ingresan de manera irregular.
El objetivo de la administración que encabeza Joe Biden es evitar el ingreso de migrantes que cruzan la frontera ilegalmente, lo cual complica a esas personas, ya que no podrían acogerse al nuevo beneficio.

