En la alianza hay diferentes miradas sobre el acercamiento entre el Presidente y la Vicepresidenta. Hay quienes creen que fue positivo y otros que advierten que nada cambiará
“Alberto tiene que decidir qué hacer. Esta situación híbrida no tiene futuro. Hay dos opciones. O logra un acuerdo con Cristina o rompe con ella. No hay tres posibilidades. Hay dos”. La sentencia pertenece a uno de los intendentes peronistas más importantes e influyentes del conurbano bonaerense.
Su percepción, su mirada sobre la realidad, tiene múltiples réplicas en el heterogéneo mundo del peronismo. La decepción que atraviesa al Frente de Todos desde hace tiempo, no cambio demasiado después de que se conociera que Alberto Fernández y Cristina Kirchner se reencontraron en la Quinta de Olivos tras cuatro meses de silencio.
La relación política entre los dos está quebrada y recomponerla parece ser una utopía. Sobre todo porque son pocos los puntos de acuerdo respecto al rumbo del Gobierno. La tregua del domingo, en el que hablaron cerca de una hora por teléfono, solo sirvió para poder coordinar un ministro de economía que reemplace a Martín Guzmán.

